Mi crisis intelectual continúa. Puedo rescatar -gracias a las palabras de Mejía- que he avocado mis fuerzas a mi blog http://cascosyjerseys.blogspot.com/ , pero eso no me deslinda del descuido. También he leído, inicié “Ética para Amador” de Fernando Savater (lo leo a ratitos en la oficina) y tengo en mi escritorio al lado de la lamparita que a veces ilumina mis ideas , “Diana o la cazadora solitaria” de Carlos Fuentes. Ambos me acompañan en las últimas semanas.
Lucho a diario por mantenerme fuera de las redes sociales que a veces me consumen y de mi televisión, que es casi la amante perfecta. Me cuesta trabajo. Más ningún pretexto debe de abatir mi constancia al escribir (o a lo que sea que queramos emprender). Descubro, con gran desdicha, que los proyectos se quedan a medias por desidia, negligencia ante nuestras propias metas.
Me he quejado mil veces frente al espejo que porque no me salen los planes y miro de reojo mi computadora apagada o el libro cerrado. A veces me siento el Gobierno de Nuevo León, culpo a otros y mis acciones se quedan en el Limbo. Suspiro y anhelo.
Uno de mis graves problemas es que no logro definir cómo escribir. Del tema del día (hay tantos, es una lluvia de constantes ideas), deportes, cultura, algo tan ligero como una serie de televisión, de mí (como ahora ególatramente lo hago) o inventar historias.
No sé bien a donde llevar esta NEUROSIS. Sí pongo en estos momentos las ideas en este espacio llego a la inseguridad en Nuevo León. Arde todos los días en el estado y lo peor es que la apatía sigue siendo el apellido de la Ciudad de las Montañas. Nos sumamos a las críticas, al enojo y ya. Olvidamos y vivimos. A veces no queda de otra, pero es precisamente por esta premisa que nos quedamos en quejas, como yo frente al espejo. Reflexiono. Vuelvo a mi estática y me distraigo con una nota de García Márquez. Total, mañana ya traeré tema y apagaré mi NEUROSIS.
NEUROSIS DE HOY
Acudí dos veces a la FIL Monterrey. Tradición, paseo, desconsuelo, muchos libros, poco dinero. Poses, entrevistas, presentaciones, sorpresas, cansancio de lo mismo. En 20 años la FIL del ITESM solo ha cambiado de espacio y es que le falta. Hay tantos libros que leer, eso me produce algo de nervios, ansiedad. Creo que tengo poco tiempo.