martes, 27 de julio de 2010

NO HAY NADA COMO LEER




¿Por qué no leemos?. La pregunta de los 50 mil con respuestas de todo tipo. La más común, no hay tiempo. Grande es la mentira. Tiempo sobra y cargar un libro no cuesta nada. Tenemos tiempo para chatear, hablar por teléfono, actualizar nuestro FB, ver una película o mil cosas, pero los minutos no llegan cuando se trata de abrir un libro.
Leer es caro, dicen otros más. Sí, hay muchos libros que son un lujo y en muchas ocasiones títulos que no valen la pena. Aún así existen muchas posibilidades de acercarse a la lectura. Los Clásicos, por ejemplo, generalmente se venden a precios muy accesibles.
Leer es cuestión de enseñanza. Me queda claro. No importa cuánto te hayan dicho en la escuela que leas, si llegas a casa y no ves a tus padres abriendo un libro, no se te antoja. La lectura como muchas otras artes, se mama.
Si eres joven lee lo más que puedas para que tus hijos hereden ese gusto, si eres adulto intenta abrir un libro para que veas que no hay nada que temer, si eres abuel@, aún tienes mucho que aprender.
A leer se ha dicho. Y como anexo ahí les van unos anuncios de Gandhi, me encantan.

NEUROSIS DE HOY
Leer y leer. Prometí un libro por mes y no he avanzado en nada. Estoy con Diana o la Cazadora Solitaria de Carlos Fuentes. Debo terminar esta novela para el fin de semana. A veces es tanta mi neurosis que tomo el libro lo abro leo un párrafo y lo vuelvo a cerrar. Pero lo lograré y les contaré porque Fuentes es grande.

martes, 20 de julio de 2010

Eva a los 5 años


Una breve historia hecha en un taller de Narrativa, me está abriendo de nuevo el cerebro...

Sus coletas no eran perfectas, Eva detestaba el peinado que le había hecho su mamá. Cumplía 5 años y sus amiguitos irían a disfrutar del pastel, un show y del regalo sorpresa que le habían prometido. Nunca quiso una fiesta, raro en una niña que sueña con estrenar vestido y ser el centro de atención. Eva era todo lo contrario, quería pasar el día con su vecinito Rolando aventando papeles mojados a la pared, saltando en las camas y agarrar el triciclo rojo que nunca le prestaba. Todo se había frustrado gracias a su madre que tuvo la gran idea de hacerle una gran fiesta. Había escuchado hablar del tema durante toda la semana. La casa sería adornada con globos y serpentinas, la comida llegaría a las 5 después de terminar el show de “Maggie y sus muñecas mágicas”.
Los invitados fueron llegando poco a poco. Eva tenía la obligación de recibirlos, sonreír amablemente, decir gracias si le daban un regalo e irse con la niña o el niño al área destinada para los pequeños. Como un relojito bien aceitado, la cumpleañera realizó la faena 30 veces. Eva observaba más que jugar, muchos de los niños ahí presentes ni siquiera los conocía o simplemente no le importaban, él único que lograba mantenerla en alerta era “Rolo”, su inseparable amiguito. El chiquillo le contaba como había robado un billete de la cartera de su papá, -uno de los que dicen 100 pesos-, le decía.
Ella lo escuchaba y pensaba que con ese dinero podrían ir al siguiente día a comprar los chocolates y las gomitas que sus madres nunca les querían comprar. También puso en su lista algunos fritos y refrescos, los alimentos prohibidos en su escuela. Eva soñaba y, por supuesto, ahí aparecía el triciclo rojo que tanto le gustaba y que sus padres no le habían comprado. También lo obtendría con el dinero que consiguió “Rolo”. - Como crees Eva, el triciclo no nos alcanza, para eso tendría que tener más billetes, además que tal si es ese tu regalo sorpresa-.
Eva brincó y brincó, tal vez la fiesta no era una mala idea ya que más tarde iba a tener, por fin, su ansiado triciclo. Fue corriendo con su madre que no se había sentado ni un minuto, le preguntó que si ya podía abrir sus regalos, la progenitora se negó rotundamente y la mandó a acomodarse para el show. Las horas se alargaban, corrían como días y Eva más impaciente ni siquiera quiso probar el chili dog, como si eso acelerara el proceso de la merienda. Ya quería que todo terminara. La tarde se hacía noche y los niños empezaban ya a inquietarse, la diversión parecía llegar a su fin, para Eva apenas iniciaba.
Moños rojos, amarillos, tarjetas de colores, papeles de Dora la Exploradora, todo los paquetes en la mesa no le interesaban, Eva quería el regalo que estaba escondido en el cuarto de sus papás. Cuando terminó de irse el último invitado, su mamá autorizó la rompedera de envolturas. Ropa, muñecas, un juego didáctico, más ropa, una lonchera, más ropa, juguetes de todo tipo, todo lo iba apilando en un sillón.
El regalo sorpresa se acercaba. Su padre, que había estado escondido en su estudio durante la fiesta, se dirigió a su cuarto y regresó con una caja enorme. Eva brincaba tanto que su madre no paraba de reír. -Tranquila Eva, te vas a caer-, dijo su papá que hablaba peor que un general. Sus ojos brillaban y sus pequeñas manos apenas y podían controlarse, arrancó el papel, aventó el moño y la tarjeta ni siquiera la miró. La caja de cartón no traía nada impreso así que la emoción continuaba. Su papá entró en su ayuda y con un cuchillo abrió la caja. Eva gritaba, su madre reía y Don Carlos sacaba un triciclo azul. -Te gusta, mi’jita, es como el de Rolo pero de diferente color para que no se confundan-. Eva no respondió, vio el triciclo, lo recorrió y se subió en el. En su recorrido pensó como obtener billetes de la cartera de su padre para comprar pintura.

NEUROSIS DE FIESTA
Y ya que hablé de las fiestas infantiles, éstas pueden ser una de mis primeras neurosis. Era un verdadero lío que me llevaran, que yo quisiera ir. Aún así, muchas veces apechugué y seguir el rito de las mañanitas, la piñata, el pastel, las bolsitas...Pobres niños...

martes, 13 de julio de 2010

EL mundo rodó y nos cansó


Fueron 31 días de ver a 22 hombrecitos correr tras un balón, buscar la gloria y llevarse la Copa del Mundo a su país. España lo logró. Ya habían pronósticos favorables sobre la Furia pero fue el Pulpo Paul (un molusco que hizo historia en Sudáfrica 2010) quien terminó prediciendo con éxito los partidos de Alemania, las semifinales y la finalísima. Aunque ahora es el animal más buscado por los germanos sin duda el mundo lo anhela para predecir elecciones, campeonatos locales y hasta decisiones amorosas. Esto ya no lo hará, anunciaron su retiro. Yo no esperaba esta noticia (tan coqueto que se ha visto escogiendo la bandera más colorida).
En mi mente sólo ha estado el retiro de Joseph Blatter, presidente de la FIFA, que se salió con la suya e hizo un Mundial en Sudáfrica, en un País que necesita más que un juego de pelota. Los medios de comunicación nos han mostrado “la cara amable” de un país con 50 millones de personas en donde una cuarta parte está desempleada. El SIDA es otro de sus tantos problemas, se calcula que en el continente africano vive el 67% de los infectados a nivel mundial una buena parte está en Sudáfrica.
Querer tapar el sol con un balón y 32 selecciones simplemente no cuadra. A eso hay que agregarle el deslucido espectáculo en las canchas. Ya no hay “juego bonito”, ahora hablamos de equipos que buscan contragolpe y defenderse. No hay más. En este punto Blatter sí es el culpable. Ha dejado que el dinero gane a toda costa en muchas federaciones por lo que el Mundial es más un show que un campeonato. Me la pasaría gastando palabras y energía en un torneo que cada cuatro años emboba al mundo entero. Sólo me quedo con tres cosas:

1.- El partido de Uruguay vs Ghana (de película)
2.- El Pulpo Paul (que levantó más expectativa)
3.- El pueblo sudafricano (los que no iban a los estadios sino que gritaban en las calles en sus casitas de cartón).


NEUROSIS DE HOY

Qué horrible pensar en la fecha de hoy, MARTES 13. Un día como cualquiera pero crecemos con la insignia de que es un día de mala suerte al grado que hasta el más escéptico se persigna tres veces antes de salir de su hogar. Por mi parte traté de saltarme el calendario y aunque ahorita quiera fingir que es ridículo ser supersticiosa, yo lo soy con el número 13. Si tengo 13 notas en mi bitácora, hago una más, nunca dejo 13 canciones en mi phone, si llevo mi cambiecito conmigo nunca son 13 pesos y así… agradezco a las aerolíneas y a los hoteles que no tienen el 13. Sí, soy NEURÓTICA con éste número.

viernes, 9 de julio de 2010

Punto muerto

Iniciar un blog es como el principio del año escolar para un niño de primaria. Los libros bien forraditos, las libretas rellenadas con letra bien derechita, la fecha en cada página y, sin duda, ni un rayón de más que estropeara nuestro cuaderno de doble raya.
Así quiero arrancar mi NEUROSIS con lo mejor que pueda exprimirle a mi cerebro. Pero es tanto lo que quiero decir (y con las mejores palabras) que llego a un punto muerto y ahí me quedo naufragando en ideas que no concreto.
Pensé en “Alex”, tema irremplazable, hasta escribí algo pero no me animo aún a dejarlo como “estreno” de mi NEUROSIS. El Pulpo Paul y Sudáfrica 2010 también se hicieron presentes como proyectos que terminaron en la bandeja de reciclaje. Me rasco la cabeza y sigo pensando…
Política, hay tanto. Elecciones, el estado fallido, narcotráfico, ediles sinvergüenzas (Madero no te olvido), AMLO, Calderón, es interminable todo esto, ya habrá tiempo.
Religión y Sexo (no confundirlo con religión con sexo, que tanto ha dado de que hablar), tópicos infinitos que llegarán a mi NEUROSIS tarde o temprano. Suspiro…
Las ideas continúan sus movimientos Oscilatorios y Trepidatorios, el gran temblor en mi cabeza sigue sin darme una respuesta que me satisfaga. La música puede que me lleve a algo. Escucho a Vilma, la Sokol, Whitney y Paul (no el pulpo sino a Sir Paul). Ahora canto y no concreto nada. Mi NEUROSIS sigue en blanco, no sé por qué. Ya he tenido otros espacios y las letras fluían como cascada (bueno, no tanto). Ahora estoy inmovilizada. Pienso… Tal vez mi NEUROSIS sea estar pasmada , inmóvil, petrificada cual estatua (de marfil, por supuesto). No. Aunque mis NEUROSIS se hacen más burbujeantes cuando estoy en contacto con el mundo, nunca dejo de pensar en lo que escribió mi papá días antes de morir: “La Vida es Movimiento”. Así que me muevo e inicio con este texto.