


¿Por qué no leemos?. La pregunta de los 50 mil con respuestas de todo tipo. La más común, no hay tiempo. Grande es la mentira. Tiempo sobra y cargar un libro no cuesta nada. Tenemos tiempo para chatear, hablar por teléfono, actualizar nuestro FB, ver una película o mil cosas, pero los minutos no llegan cuando se trata de abrir un libro.
Leer es caro, dicen otros más. Sí, hay muchos libros que son un lujo y en muchas ocasiones títulos que no valen la pena. Aún así existen muchas posibilidades de acercarse a la lectura. Los Clásicos, por ejemplo, generalmente se venden a precios muy accesibles.
Leer es cuestión de enseñanza. Me queda claro. No importa cuánto te hayan dicho en la escuela que leas, si llegas a casa y no ves a tus padres abriendo un libro, no se te antoja. La lectura como muchas otras artes, se mama.
Si eres joven lee lo más que puedas para que tus hijos hereden ese gusto, si eres adulto intenta abrir un libro para que veas que no hay nada que temer, si eres abuel@, aún tienes mucho que aprender.
A leer se ha dicho. Y como anexo ahí les van unos anuncios de Gandhi, me encantan.
NEUROSIS DE HOY
Leer y leer. Prometí un libro por mes y no he avanzado en nada. Estoy con Diana o la Cazadora Solitaria de Carlos Fuentes. Debo terminar esta novela para el fin de semana. A veces es tanta mi neurosis que tomo el libro lo abro leo un párrafo y lo vuelvo a cerrar. Pero lo lograré y les contaré porque Fuentes es grande.
3 comentarios:
¡Qué buen texto, Serrano! Me encantó el tema y tu manera de llevarlo. Ciertamente el tiempo sobra, lo que nos falta a muchos es el hábito. Y bueno, los anuncios, excelentes. De lo más rescatable en la jodida publicidad mexicana. Sigue con tu neurosis...
Gracias por tus halagos, me animan. Y sí, Gandhi maneja muy bien su publicidad, ojalá así fuera toda
Sí, muy buen texto Yvette. Gran tema y bien resuelto.
Se me ocurren un par de apuntes.
Cargar un libro a veces sí cuesta. Por ejemplo "Los Miserables" es una friega que se convierte en una terapia casi halterofílica aún en su edición de bolsillo. Otras veces cuesta cargar un libro deshojado debido a pésimas ediciones que parecen pegadas con mocos, y que a la primera hojeada se te convierte en puras barajitas. Y bueno, también son una incómoda monserga cuando no usas bolso, morral o mochila. Pero todo eso es intrascendente cuando estás prendido con un libro que no puedes dejar de leer aunque pese toneladas o sus hojas parezcan intercambiables o casi padezcas artritis reumatoide o una especie de síndrome de túnel carpiano por andar cargándolo en la mano. Pero en general tienes razón.
Lo de la falta de tiempo... mira, si no actualizo de perdido cada media hora mi feisbuc y mi jaifai no estoy a gusto, así que me queda muy poco tiempo... Y sobre el costo pues también tienes razón. Los clásicos tienen ediciones baratísimas sobre todo si los compras en el libro usado, pero como todos sabemos, los clásicos son aburridííííííííísimos Yvette, y no se les entiende nada... y eso de que la lectura se mama, sí, la neta se mama: ¡está bien difícil! Ja Ja Ja!!!!
Como ves, no puedo tratar un tema con el mínimo sentido de seriedad que se merece, pero para eso estás tú, así que gracias por este texto y por el resto del blog, que no sé si ya te lo dije, pero si no pues aquí te lo digo: es auténticamente una isla con playa radiante de sol. Así se me imagina tu blog: Un descanso placentero y agradabilísimo en la maraña de la red (nada qué ver con neurosis)
Ah, y por cierto, ¿cuál es la pregunta de los 50 mil? Creo más bien que era la pregunta de los 64 mil, Yvette. O en todo caso -más genérico- la pregunta del millón. Te viste muy tacaña con tus 50 mil, ja ja ja!!!
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