
Fueron 31 días de ver a 22 hombrecitos correr tras un balón, buscar la gloria y llevarse la Copa del Mundo a su país. España lo logró. Ya habían pronósticos favorables sobre la Furia pero fue el Pulpo Paul (un molusco que hizo historia en Sudáfrica 2010) quien terminó prediciendo con éxito los partidos de Alemania, las semifinales y la finalísima. Aunque ahora es el animal más buscado por los germanos sin duda el mundo lo anhela para predecir elecciones, campeonatos locales y hasta decisiones amorosas. Esto ya no lo hará, anunciaron su retiro. Yo no esperaba esta noticia (tan coqueto que se ha visto escogiendo la bandera más colorida).
En mi mente sólo ha estado el retiro de Joseph Blatter, presidente de la FIFA, que se salió con la suya e hizo un Mundial en Sudáfrica, en un País que necesita más que un juego de pelota. Los medios de comunicación nos han mostrado “la cara amable” de un país con 50 millones de personas en donde una cuarta parte está desempleada. El SIDA es otro de sus tantos problemas, se calcula que en el continente africano vive el 67% de los infectados a nivel mundial una buena parte está en Sudáfrica.
Querer tapar el sol con un balón y 32 selecciones simplemente no cuadra. A eso hay que agregarle el deslucido espectáculo en las canchas. Ya no hay “juego bonito”, ahora hablamos de equipos que buscan contragolpe y defenderse. No hay más. En este punto Blatter sí es el culpable. Ha dejado que el dinero gane a toda costa en muchas federaciones por lo que el Mundial es más un show que un campeonato. Me la pasaría gastando palabras y energía en un torneo que cada cuatro años emboba al mundo entero. Sólo me quedo con tres cosas:
1.- El partido de Uruguay vs Ghana (de película)
2.- El Pulpo Paul (que levantó más expectativa)
3.- El pueblo sudafricano (los que no iban a los estadios sino que gritaban en las calles en sus casitas de cartón).
NEUROSIS DE HOY
Qué horrible pensar en la fecha de hoy, MARTES 13. Un día como cualquiera pero crecemos con la insignia de que es un día de mala suerte al grado que hasta el más escéptico se persigna tres veces antes de salir de su hogar. Por mi parte traté de saltarme el calendario y aunque ahorita quiera fingir que es ridículo ser supersticiosa, yo lo soy con el número 13. Si tengo 13 notas en mi bitácora, hago una más, nunca dejo 13 canciones en mi phone, si llevo mi cambiecito conmigo nunca son 13 pesos y así… agradezco a las aerolíneas y a los hoteles que no tienen el 13. Sí, soy NEURÓTICA con éste número.
3 comentarios:
Desconfío del pulpo Paul.
Por su aspecto y su certidumbre me parece que es un extraterrestre vendido al mejor postor, en este caso Blatter, para seguirle el jueguito de "tapar el sol con un balón" en Sudáfrica: ¡Fue el gran animador del Mundial, más allá del juego bonito o lo que sea que se haya jugado allá! Así que podemos decir que es sólo un cómplice a sueldo de Joseph, ayudado por árbitros maletas o simplemente vendidos...
Ah, y las aerolíneas y los hoteles SI tienen el 13, nada más que lo disfrazan de 14. Digo, para que lo tomes en cuenta en adelante, ja ja ja!!!
No es mi intención parecer insensible pero efectivamente esta Copa del Mundo estuvo acorde con el país sede, pues fue totalmente tercermundista.
Los árbitros, corruptos como funcionarios; Blatter, un dictador cualquiera negado a la tecnología y vendidísimo con los medios de comunicación. Lo mejor fue Ghana y el molusco mentado.
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No le hagas caso a Gerardo, no hay 13, sabes que su neurosis es andar jodiendo por ahí, je je je. Saludos, Gera, ármate ya un blog.
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Ok..ahora del 12 para adelante escogerè mi lugar...
Y el pulpo, el animador de un triste Mundial....
Gracias Gera y Lili por comentar. Saludos.
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