
Escribir es un desafío. Miro a mi alrededor buscando una idea, no hay nada más que polvo en la ventanas, un cuadro que tiene más movilidad que yo, la televisión (llamada caja idiota, injustamente ya que los idiotas somos nosotros que no la soltamos), el espejo desdibujando mis ganas, un vaso con agua, la lámpara, libros y ropa. Todos callados. Nadie suelta una frase o algo que me anime a romper el silencio con mis manos.
Trato de inspirarme en la música y me topo con David Byrne, me embriaga, música que sale de mis parámetros. Dejo de teclear, disfruto. El viejo adagio de que la música calma a las fieras es cierto, lo compruebo.
Pero antes de seguir mansa, encuentro un ejercicio recomendado por Felipe Montes.
EXPLICA EN TRES RENGLONES POR QUÉ ERES CÓMO:
1.- Un Foco: A veces alguien logra encenderme, no importa si son las 10 de la mañana y no se necesite luz alguna, yo estoy alumbrando. En otras ocasiones me apago y no ofrezco mas que oscuridad. También me puedo fundir a la más mínima provocación. Definitivamente puedo ser un foco.
2.- Un pan: Soy blanda, estoy recién salida de un horno. Quien se acerque podrá compartir lo esponjoso de mi ser. Si te portas bien conmigo no habrá severidad hacia tu persona. El tiempo puede endurecerme, es cuestión de no olvidar que lo dócil no me hace sumiso.
3.- Un separador de Libros: Me gusta apartar los momentos, las palabras claves de quien me rodea. Cada persona que conozco es como un libro, su vida es una historia de aprendizaje. Hay buenos textos en mi vida, ahí me introduzco y me quedo separando páginas compartidas. Me siento un separador de libros.
…y ha más.
2 comentarios:
Seguro que escribir es un desafío, pero cuando todo sale más o menos como lo esperabas, también es un placer... quizá el simple placer del desafío aceptado y superado. Sin embargo le doy la razón a Roberto Bolaño que decía que era más feliz leyendo que escribiendo. Es decir, supongo yo, gozando con los triunfos de los desafíos ajenos...
El tema que tocas es interesante, porque incluyes una paradoja: buscas una idea y no hay nada... excepto polvo en las ventanas, un cuadro, etcétera. O sea, ese "nada" es finalmente algo, un escrito, bello y fluido como siempre, amenizado por nada menos que David Byrne, que no es raro que te embriague a ti, a mi y a millones de gentes más ¿no es cierto?
Yo soy un ermitaño fracasado, porque ni he conseguido una cueva a mis modos (con agua corriente y caliente y sin arañas) y porque aunque no soporto a la gente, algo gregario en mi me une a ella.
Yo soy, además, un mango. Riquísimo, pero si me comes te embarras -o sea, de mis neurosis no escapas- y ya sea verde o maduro, igual se disfruta.
Yo soy también parte de este universo y busco mi lugar.
Tú, Yvette, tú eres, una de las mejores personas, talentosa y encantadora. Me encanta pasar horas contigo hablando de cosas tan trascendentales como el nombre de las mascotas. Qué bueno que aún no tenemos hijos o se llamarían los míos Soyllorón o algo Soymuyguapa. sigue escribiendo, besos, Liliana.
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